ADVERTENCIA: Si alguien está leyendo este artículo porque ha metido estos cuatro conceptos seguidos en el buscador Google (Pimientos, República, WhatsApp y terapia de pareja) por favor que se lo haga mirar.

Como casi siempre vamos a hacer gimnasia de mollera y a divertirnos un poco.

Mantén tu mente abierta (Keep your mind open) porque este artículo tiene algún desvarío intencional. Hoy toca hablar de las conversaciones de WhatsApp, que también puede llegar a ser auténticos diálogos de besugos.

 

SI JUEGAS AL TRIVIAL, MEMORIZA: 

  • En 1857 comienza a usarse el número 73 en código morse como abreviatura de “amor y besos”.
  • En 1982 el científico Scott Fahlman usó la secuencia de caracteres (dos puntos, guion medio, cierro parentesis) (:-) en el asunto de un mensaje para advertir que quería gastar una broma.
  • En el año 2009 Jan Koum inventa el WhatsApp.
  • En 2013 se crea la versión para Android de WhatsApp.
  • En  2018 WhatsApp tiene más 900 millones usuarios.
  • Si además de ganar al trivial, quieres participar en Pasapalabra, recuerda… con la “D”: Dicho o hecho que no tiene razón ni sentido. DISLATE

¿Será este artículo un dislate?

Actualmente, además de WhatsApp existen otras aplicaciones de mensajería con millones de usuarios como WeChat, Facebook Messenger, Line, Viber, Kakao Talk, Chat On, QQ o Skype.

Muchas aplicaciones, millones de millones de mensajes vuelan por el ciber espacio; corazones, misiles, monitos tapándose la boca, manitas aplaudiendo o la macha de carmín de unos labios de piñón lanzados con solo apretar un botón.

Escribo esto y me viene a la cabeza la repetida imagen cinematográfica, donde los mandos militares reunidos en el Pentágono contemplan una gran pantalla con mapa del mundo.  La tercera guerra nuclear ha estallado, y se pueden ver las estelas de los misiles destruyendo el planeta.

Estoy escribiendo esto, y me rio: como son las cabezas. ¿Misiles en forma de monitos y bailadoras de flamenco?

 

¿QUÉ DICE LA REAL ACADEMIA DEL EMOTICONO?

Nada, porque no hay.

En WhatsApp y similares hay muchos iconos, no tiene sentido que os diga el número exacto porque cada año siguen creciendo. Como decimos la gente de letras, digamos que el número es “muy grande” y que “crece cada día”.

En Internet como hay de todo, puedes encontrar muchos artículos sobre el significado de los emoticonos. Hay hasta diccionarios amateur del castellano, al emoticono, y del emoticono, al castellano.

Estos diccionarios sólo lo consulta la gente muy pirada ¿os acordáis de esa gente que ponía los discos de heavy al revés buscando mensajes satánicos? Gente que ve caras en las manchas de moho del queso. Pues… ese tipo de gente.

El resto de los mortales, vemos el dibujo e interpretamos los emoticonos normalmente en función de nuestro estado de ánimo y de nuestras expectativas.

 

ENUMERO UNAS CUANTAS VERDADES SOBRE WHATSAPP:

EN WHATSAPP MENTIMOS.

Tú, yo y Donald Trump hemos puesto una carita sonriente, mientras nuestra carita estaba triste.

 

EN WHATSAPP BALBUCEAMOS:

Muchos de nosotros combinamos los emoticonos, del mismo modo que combinamos palabras en inglés, en ese nivel medio que decimos tener en nuestro curriculum

¿Qué significa “dedo pulgar arriba” .“unicornio” y “carita con los ojos con el símbolo del dólar”? ¿Qué me parece bien venderte el unicornio?

 

EN WHATSAPP SOMOS MALOS Y/O TENEMOS LOS DEDOS GORDOS. 

Hay veces que queremos confundir al personal

Hay personas malas que quieren liarte y/o tienen los dedos muy gordos, y le dan a varios dibujitos, y después no tiene la decencia de decirte “perdona, estos dibujitos no significan absolutamente nada”.

Al otro lado del teléfono, se traduce la emoticono-escritura como:

• Me quiere, pero aun no lo sabe.
• No soporto a tu cuñado.
• Donald Trump es un señor naranja que da miedo y lanza misiles.
• Mamá sácame del calabozo.
• Los monos no quieren ver a los unicornios porque están de fiesta y les pone triste

PIMIENTOS Y REPÚBLICA.

Os cuento la historia de esta pareja. No importa cómo llegó a mis oídos. Esta pareja como tantas otras se mandaba emoticonos en forma de corazón. Tenían ambos la costumbre de mandarse tres corazones. Rojo, amarillo y morado.

Lo hacían para finalizar una conversación, era un código que habían creado para decirle al otro “te cuelgo y te quiero”. Tres corazones: Rojo, amarillo y morado.

Ella (republicana y nostálgica) lo hacía en honor a la República Española.

Él lo hacía, porque le recordaban a unos paquetes de pimientos de tres colores, que a veces compraban juntos, y que con un vasito de quínoa les había arreglado más de una cena.  (La quínoa es una cosa moderna que se come).

Un día esta pareja tomando un café -cara a cara- hablan sobre estos corazones.

Queridos lectores…para no liarnos, os narro la conversación:

– Yo te los mando porque son los colores de la bandera republicana.

– Pues yo lo hacía pensando en el paquete de pimientos que compramos para cenar.

– Pero, en esos paquetes no hay un pimiento morado.

– Pues es verdad. No lo había pensado, pero a mi esos corazones me recuerdan a los pimientos.

Acabáis de presenciar lo que se llama un diálogo de besugos. Por si os sale la pregunta en el trivial, este concepto lo creó el ya fallecido guionista de comic Armando Matías Guiu en los años 50.

Todos los diálogos del guionista empezaba diciendo: Buenos días y otro decía Buenas tardes.

WHATSAPP Y TERAPIA DE PAREJA.

Sí, ya sé que este artículo puede resultar un artículo para besugos, pero si sigues leyendo verás el lugar donde quiero llegar.

Como psicólogo de pareja y como psicólogo que atiende casos individuales que tiene que ver con parejas, cada vez es más frecuente que en consulta me lean extractos de conversaciones con parejas, y ex­- parejas.

Quizás este es el artículo con el mensaje más claro y directo que he escrito hasta el momento:

Las Autoridades Psico-Sanitarias advierten que el uso de WhatsApp es peligroso y nocivo para la salud de las parejas.

(*) Donde digo parejas, digo familias y amigos que les dé por ponerse intensitos por WhatsApp.

Sobre todo cuando   la pareja está atravesando una crisis o está tratando un tema complicado.

Personalmente creo que la mejor conversación que se puede tener es:

–       ¿Nos vemos?

–       Sí, ¿dónde quedamos?

–       En el oso y el madroño a las 20 h

–       Ok. Nos vemos. Te quiero cariño.

–       Te quiero. Luego hablamos. 

En WhatsApp opta por mensajes sencillos, breves y directos.

La filosofía, las grandes decisiones, las peticiones de todo tipo…mejor cara a cara tomando un coca-kolo.

CONCLUSIONES SOBRE LA REPÚBLICA, LOS PIMIENTOS Y EL WHATSAPP:

–       Nada de temas importantes o complejos usando mensajes.

–       Sobre todo, no lo uses en tiempos de crisis de pareja para resolver ningún asunto.

–       Dale un uso práctico: ¿Nos vemos? ¿A qué hora?

–       Si tienes algo que decir significativo, que sea siempre positivo y claro: Te quiero, tengo ganas de verte, espero que tengas un buen día… o puedes mandar tres corazones de colores.

–       Escribe solo lo que dirías cara a cara. (Eso sólo lo sabes tú).

–       Recuerda que la escritura por mensajes puede ser MAL-interpretada por la falta de tono emocional o por las expectativas previas.

–       Intenta, también cuando te comuniques digitalmente empatizar teniendo en cuenta dónde está el otro/a (trabajando, de copas con amigos, cuidando de los niños, de compras…).

–       Gestiona tus emociones cuando pase mucho tiempo desde que ves el doble check azul.

Por cierto, si quieres mandarme un WhatsApp para pedirme una cita gratuita estaré encantado de atenderte. ¿Hablamos?

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Soy Experto en Psicoterapia Breve. Licenciado en Psicología en la Universidad Complutense de Madrid y Master en Sexología por la Universidad de Alcalá. Estoy acreditado oficialmente como Psicólogo Experto en Coaching (PsEC)® Nº 69 Madrid. Hago Psicoterapia Breve Centrada en Soluciones en consulta privada, doy clases y escribo. Si quieres más información estaré encantado de atenderte.
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